¿Qué son los AEE y los RAEE ?

Aparatos eléctricos y electrónicos (AEE): todos los aparatos que para funcionar debidamente necesitan corriente eléctrica o campos electromagnéticos, y los aparatos necesarios para generar, transmitir y medir tales corrientes y campos, que están destinados a utilizarse con una tensión nominal no superior a 1.000 voltios en corriente alterna y 1.500 voltios en corriente continua.

Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE): todos los aparatos eléctricos y electrónicos que pasan a ser residuos cuando su poseedor los desecha o tiene la intención o la obligación de desecharlos. Esta definición comprende todos aquellos componentes, subconjuntos y consumibles que forman parte del producto en el momento en que se desecha.

¿Cuántos tipos de RAEE existen?: De acuerdo con el Real Decreto 110/215, se distinguen las siguientes categorías de RAEE:

  • Grandes electrodomésticos.
  • Pequeños electrodomésticos.
  • Equipos de informática y telecomunicaciones.
  • Aparatos electrónicos de consumo y paneles fotovoltaicos.
  • Aparatos de alumbrado (con excepción de las luminarias domésticas).
  • Herramientas eléctricas y electrónicas.
  • Juguetes o equipos deportivos y de ocio.
  • Productos sanitarios.
  • Instrumentos de vigilancia y control.
  • Máquinas expendedoras.

¿Cómo se gestionan los RAAE?

Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos se gestionan según lo dispuesto en el Real Decreto 110/2015, de 20 de febrero que impone las obligaciones que competen en esta materia a los productores de estos aparatos, así como a los distribuidores, ciudadanos y a las Administraciones Públicas.

En aplicación del principio de jerarquía de residuos se dará prioridad a la preparación para la reutilización de los RAEE, de sus componentes, subconjuntos y consumibles.